Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, que en Navarra se traduce en actividades impulsadas por Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona o la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, desde Podemos Navarra queremos recordar una realidad en gran parte de nuestra comunidad; la movilidad sostenible sigue siendo algo inexistente en gran parte de nuestro territorio.
Tal y como denuncia Virginia Alonso, secretaria de Municipalismo de Podemos Navarra, “para hablar de modos más limpios, primero deberían existir modos de movilidad realistas. La experiencia cotidiana nos dice que moverse sin coche propio en zonas rurales es casi imposible: horarios de autobuses y trenes insuficientes que convierten un simple trámite en una odisea de tiempo y dinero”.
El discurso oficial habla de “pueblos vivos” y de “cohesión social”, pero las decisiones concretas van en la dirección contraria: vivienda pública concentrada en Pamplona y comarca, servicios sanitarios y educativos centralizados, y transporte público rural cada vez más precario. La consecuencia es clara: “pagamos los mismos impuestos que el resto de la ciudadanía, pero nuestro acceso a los derechos básicos queda condicionado por algo tan elemental como tener o no un coche. Y eso no es sostenibilidad, ni cohesión, ni igualdad: es discriminación estructural”, recuerda Alonso.
En muchos pueblos una persona mayor no puede ir al médico sin plantearse dormir fuera de casa o pagar un taxi; estudiantes dependen de que alguien les lleve en coche; y vecinas y vecinos se quedan sin plaza en un autobús por no poder comprar billetes online.
Desde Podemos Navarra insistimos: la movilidad sostenible no puede limitarse a electrificar autobuses o promover la bici en Pamplona. Aún quedan cinco años para que el Plan Director de Movilidad Sostenible 2018-2030 cumpla sus objetivos, y todavía está a tiempo de ser una herramienta real de transformación. Pero eso exige entender que sostenibilidad también significa que una psicóloga se desplace periódicamente a Altsasu en lugar de obligar a diez pacientes a viajar a Pamplona; o que cualquier persona que vive en un valle pueda acceder dignamente a los mismos servicios que quien vive en la capital.
Porque si de verdad queremos un futuro con igualdad de oportunidades, cohesión social y pueblos vivos, lo primero es sencillo: “que existan modos de movilidad para todas y todos”.
